ÉPOCA ÁRABE . LA TORRE



Según establece la historiadora Maria Isabel Calero Secall en su libro "Málaga, ciudad de Al-Andalus", al examinar la historiografía árabe medieval relativa a Málaga se observa que las descripciones realizadas por historiadores y geógrafos árabes, desde Al-Razi, Al-Idrisi, Ibn Batuta hasta Al-Maqqari son, salvo excepciones, bastante pobres en datos topográficos...Nos transmiten noticias tan imprecisas y tan poco sistemáticas que con frecuencia, omiten los nombres de los lugares más significativos de la ciudad, y cuando los citan, pocas veces los describen, aportando muy poca información, por no decir ninguna sobre su ubicación, su morfología o su cronología.

De sus investigaciones sobre las fuentes árabes relativas a Torremolinos podemos apenas extraer la siguiente información:

Página 102.-"El patrimonio real (mustajlas) nazarí, fue creciendo conforme se iba consolidando la estabilidad en la dinastía granadina. Por ejemplo sabemos que Muhammad IV fue enterrado en una finca colindante con el Alcázar almohade, pertenencia del sultán que sería de reciente adquisición. También se adscribirían al mustajlas el conjunto de molinos de la torre de Pimentel o Pymenter"

Página 285.- "Al menos desde el siglo XII, el río Guadalhorce es conocido como Nahr o Wadi al-Kabir, según pone de manifiesto Al-Idrisi en su obra "Uns al-Muhay". En el itinerario entre Barcelona y Algeciras, después de Málaga que dista 4 millas y antes de la punta Al Taraf de Torremolinos, separados ambos lugares también por 4 millas, se encuentra el Nahr al-Kabir, indudablemente el Guadalhorce"

Del contenido de estos datos únicamente podemos extraer la existencia en época árabe de molinos ubicados cerca de la torre, cuyo nombre árabe desconocemos, y la denominación de punta de Al Taraf, al promontorio rocoso donde hoy se encuentra ubicado el Castillo de Santa Clara.

La torre no es otra que la situada en los inicios de la cuesta del Bajondillo, tras la iglesia de San Miguel, conocida popularmente como "Torre de Pimentel", topónimo que extraemos documentalmente de las Ordenanzas dadas a la ciudad de Málaga por los Reyes Católicos en Jaén, a 27 de Mayo de 1489 en la que establecen textualmente:

" ...Otro sy es nuestra merçed e mandamos que los molinos de la torre que se dice de Pymenter sean para propios e la dicha çibdad de malaga, demas de los otros propios que antes desto por nos les estan dados e declarados"

D. Juan Temboury Alvarez, en su meritísimo libro "Torres Almenaras" editado en 1975, por la Excma. Diputación Provincial de Málaga, realiza un preciso y detallado estudio de las características arquitectónicas de la torre, además de indicarnos el siglo XIV como fecha probable de su construcción y adscribirnos su atribución al reino nazarí que gobernó Málaga desde los siglos XIII al XV d.C. De su valioso contenido extraemos lo siguiente:

"Fue un acierto de estrategia el emplazamiento de esta atalaya, encaramada en una escarpa elevada sobre el mar y construida aprovechando la roca viva; aunque su edificación sea reducida su situación se asemeja a la de otras fortalezas musulmanas del litoral, como Fuengirola, Salobreña o Almuñecar.

Su forma es casi un prisma rectangular, pues las dimensiones en su base (7,20 x 6,10) tienen poca variación con la del pretil de la azotea (6,63 x 5,05). Esta leve escarpa lateral de 28 cm. me hacen fecharla en el siglo XIV, antes de que se generalicen las armas de fuego, que se pretendía contrarrestar con la inclinación de los muros de la fortaleza. También reafirma esta fecha del siglo XIV su fábrica, totalmente de tapiales o de adobe de tierra, como Gibralfaro...

La Torre de los Molinos viene a tener unos doce metros de altura; su cuerpo inferior, mitad de su altura, es completamente macizo. Su eje mayor se orienta de norte a sur; en el centro del muro oriental estuvo el primitivo hueco de ingreso, cobijado por dintel curvo de ladrillo. Por este hueco se ingresaba a una planta de 3,18 de alto y planta de 5 x 4,10m; está dividida en dos estancias desiguales, separadas por un arco de 1,88 m. de luz. La sala menor ( 2,79 x 1,22) tiene una gran ventana vigilante al mar. De la habitación mayor arranca una escalera de 70 cm. de ancho, cubierta en tramos de bóveda de cañón, en la cual un tramo y dos recodos, con pañoleta salvan la altura de la terraza.

La planta segunda se divide transversalmente en tres espacios; el central, de 95 cm, es continuación de una meseta de la escalera y sirve de ingreso a dos salas, estrechas y alargadas, aposento y lugar de observación de los vigías. A 2,63 m. desde la solería, se cubren estos espacios con bóveda de espejo y de cañón, con arcos fajones. Por último, la azotea mide 5,63 x 4,55, tiene pretiles de 93 cm y 50 de espesor y se han suprimido los matacanes. En el ángulo S.O queda el desembarco de la escalera"
                     

           Septiembre de 2004. En la fachada soleada se puede ver el primitivo hueco de ingreso.

En las Ordenanzas de 1497 se le destinaba una guarnición de tres hombres, con salario de 25 maravedíes.Dábase a este empleo el nombre de guardas o escuchas y buscábase para él a hombres del campo que tuvieran conocimiento de las cosas de mar y de tierra. En caso de avistamiento de naves enemigas, debían hacer fogatas de humo de día y luminosas por la noche, transmitiendo de este modo  el inminente peligro de unas torres a otras hasta alertar a las guarniciones más cercanas.

La adscripción primigenia del nombre "Torre de Pimentel" al Conde de Benavente, don Rodrigo Alonso Pimentel, ha sido durante años un error mayúsculo auspiciado sin querer por J.J Palop en su libro "Torremolinos,  breve cronica general ilustrada" editado en 1987, quien textualmente dice sobre la torre "Atalaya anclada sobre la roca viva, la actual torre origen del nombre de Torremolinos, situada sobre el Bajondillo recibió como Torre de Pimentel hacia 1491 su primera denominación, en recuerdo de alguno de los hidalgos que participaron en la conquista de Málaga". Esta cita inconcreta, se ha tomado como cierta durante muchos años, afianzada en su valor histórico , pues, efectivamente,  las crónicas de la conquista de Málaga, no  mencionan otro hidalgo de apellido Pimentel que aquel Conde de Benavente, don Rodrigo Alonso Pimentel,  quien, efectivamente aportaba 2.000 caballos y 4.999 peones al ejercito real que sitió la ciudad, motivo suficiente para que unos y otros consideraramos  la indicación de Palop  fiable y correcta, puesto que el propio autor y su obra lo merecía.

Lamentablemente, tras revisar en profundidad años después las crónicas de la conquista de Málaga, recogidas por Cecilio Garcia de la Leña, en su obra "Conversaciones Históricas Malagueñas", y más concretamente el capítulo donde se detallan los emplazamientos de  los campamentos de tropas con que se cercó la ciudad, observaremos que al Conde de Benavente, se le sitúa en la denominada  "Estancia 6": "La 6 se formó en el rio Guadalmedina, la que comandaban el Conde de Benavente y Pedro Carrillo de Albornoz, con la gente de su casa y con la del Arzobispo de Sevilla" , situado geofráficamente, como vemos, junto al rio Guadalmedina, en lo que hoy bien podría situarse la zona de la Rosaleda y aledaños, lejos por tanto de Torremolinos o sus alrededores; y sobretodo, cotejados minuciosamente los libros de repartimientos de  tierras tras la conquista de la ciudad en 1487, recogidos por Francisco Bejarano Robles , en su trabajo "Los Repartimientos de Málaga", no he hallado dato alguno que vincule a dicho don Rodrigo Alonso  Pimentel con estos parajes ni con tan emblemática torre. Me lo han confirmado por escrito, estudiosos de la vida y obra del Conde de Benavente, tales como el Centro de Estudios Benaventanos "Ledo del Pozo", quienes no han encontrado circunstancias, noticia o propiedad en la biografía de don Rodrigo Alonso Pimentel que lo vinculen con Torremolinos ni con torre alguna en estos lares, como pago o contribución de los Reyes Católicos  por su ayuda en dicha contienda. 

La única referencia correcta, sobre los repartimientos concernientes a estos lugares, proviene del acta del Cabildo de la ciudad de Málaga de 3 de Enero de 1491 en la que señala amplias dehesas para pastos en el camino de Torremolinos hasta el Arraijanal y de allí a la torre.Todo lo demás ha sido pura e inocente elucubración.Nada tiene que ver, por tanto, don Rodrigo Alonso Pimentel con la torre de Torremolinos. Dejémoslo descansar en paz en sus tierras zamoranas.

Debemos interpretar entonces, que la toponimia "Pimentel"  provenga de su relación con algo más vulgar, quizás  con la planta de la pimienta que crece precisamente en los canales de agua y en los regatos,que regaban aquellos molinos de origen árabe y que por hallarse con profusión en la zona en que se construyó la torre se denominara vulgarmente de este modo.Redunda en esta afirmación el propio Temboury, en su libro "Torres Almenaras", cuando afirma que " Originariamente estas torres se emplazaban en un lugar alto y con visibilidad de sus dos inmediatas para poder propagar, en cadena, sus alarmas y noticias. También generalmente se situaban junto a un riachuelo en el que hacían sus aguadas y del que tomaban su denominación." No es de extrañar, por tanto, que el nombre de torre de Pimentel,viniera tomado de este cauce que regaba los molinos donde predominaba la planta de la pimienta. Ejemplo de estas adscripciones la encontramos en infinidad de torres vigías de la costa de Málaga,cuyos nombren provienen de la voz atribuida por las gentes del lugar,  atendiendo normalmente a la ubicación geográfica de la misma,  a su caprichosa forma o sus  peculiares características: Torregorda,Torrequebrada, Torre Bermeja, Torre de los Ladrones, Torre Desmochada, Torre Nueva, Torre Baqueros, Torre de los Baños, Torre del Jaral, Torre del Mar ....o Torre de Pimentel.





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