1924 Anexión a Málaga

(Última Corporación Municipal de Torremolinos. 1923. En el centro, sentado con el sombrero apoyado en la pierna izquierda, el Alcalde don Miguel Fernández Alcauza, a su lado el cura don Manuel Ordóñez Ledesma.)
A dia de hoy, la memoria colectiva sobre el conocimiento de los hechos que llevaron a los torremolinenses a solicitar su anexión a Málaga capital, ha estado dominada por dos versiones diametralmente opuestas. La primera, fundamentada en razones de índole puramente ecónómica, aparecería sostenida por estudiosos y escritores de renombre local en sus diversos libros publicados sobre Torremolinos; la segunda, avalada por una muy ilustrada publicación municipal, nos situaría en una "maniobra política" orquestada por el Ayuntamiento de Málaga para apropiarse de Torremolinos. Hasta aquí lo que conocemos cuando inicio esta web a finales del año 2010, pero desde mi punto de vista, afirmo categóricamente que no se ha abordado con profundidad tema tan espinoso,ni se ha ahondado ni se ha escrito lo suficiente sobre este hecho trascendental en la historia de Torremolinos. Para su conocimiento he aqui un resumen más extenso de lo escrito:
J.J. Palop en su libro "Torremolinos, breve crónica general ilustrada", asi como José Lacuey en "Torremolinos", o Juan Trujillo en "Callejero e Historia de Torrremolinos" inciden en que fueron causas económicas las que obligaron a los vecinos a solicitar la anexión tras la expropiación de las aguas de los manantiales de Torremolinos, ejecutada allá por 1923 por el Ayuntamiento de Málaga, propietario de los mismos por concesión en 1488 de los Reyes Católicos para Propios de la ciudad tras la conquista de la ciudad a los moros. En esta línea he leído algún que otro artículo, defendiendo siempre el móvil de la ausencia de recursos para sostener su entramado municipa,l lo que motivaría a los torremolinenses a solicitar la anexión. Sorprende, sin embargo, la conclusión a la que llega el libro "Historia e Independencia de Torremolinos", editado por el Ayuntamiento de Torremolinos, quien asegura que "Cuando siete concejales del Ayuntamiento de Torremolinos tomaron el acuerdo de anexionarse a Málaga...adujeron varios argumentos, interpretar los legítimos deseos de la mayoría de los vecinos, cuando lo que hicieron fue arrogarse su voluntad y opinión, ya que los vecinos nunca fueron consultados y mucho menos en legal forma. La verdad era que se trataba de una maniobra política donde prevalecieron los intereses de la capital con todo su peso económico, político y demográfico, sobre los intereses de un pequeño pueblo que apenas llegaba a los tres mil vecinos". Lamentablemente el autor "desconocido", muestra, eso sí, un absoluto desconocimiento de los hechos, como comprobará más adelante, primero. llamando concejales a los siete vecinos que solicitaron la anexión por escrito y segundo, omitiendo que hubo un plebiscito sobre el tema de cuyo resultado se emitió certificado "De los seiscientos noventa y cinco vecinos inscritos en el padrón Municipal de éste término, han solicitado cuatrocientos cuarenta y seis la agregación de este Ayuntamiento al municipio de Málaga, cuyos vecinos representan por tanto la mayoría exigida en el Artículo cuarto de la ley municipal". Lo grave del asunto es que este libro, con cargo a los presupuestos municipales, se ha repartido gratuitamente entre los ciudadanos de Torremolinos por millares de ejemplares, con una cantidad de errores históricos, como éste que acaba de leer, que causa espanto...
Mis estudios e investigaciones sobre tan renombrado acontecimiento, me permiten aportar ahora algunos datos novedosos que quizás cambien la visión general de aquellos hechos.
Torremolinos, como ya sabemos, dejó de ser pueblo en 1924, exactamente el 30 de Junio de 1924, aduciéndose en el escrito de solicitud de anexión, firmado por el Alcalde Miguel Fernández Alcauza, "motivos de índole legal y de mutua conveniencia", pero tal vez la raiz, la causa superior de su solicitud de anexión a Málaga, fuera más allá y no estuviera basada únicamente en estos declarados motivos.
Para conocer los verdaderos motivos,sería conveniente, introducir en el estudio de esos dias, el enrarecido ambiente social que se respiraba en aquella sociedad torremolinense de primeros de siglo XX, y sus consecuencias reales sobre la población, matices que nos servirán para fijar pautas , que a su vez nos ayudarán a interpretar mejor todos los acontecimientos posteriores.
Leamos la noticia que publica el periódico "El Pais" de tendencia republicana-socialista de fecha 3 de Marzo de 1894. Dice así: "En Torremolinos, pueblo de la provincia de Málaga, los agentes ejecutivos de Hacienda, han puesto en pública subasta 56 fincas por débito de contribuciones.Como se ve los propietarios abandonan sus fincas al Fisco, por no poder pagar los impuestos y este hecho viene a agravar aún más la situación de los braceros del campo, puesto que las tierras de que se apodera la Hacienda para cobrar la contribución, ni se labran ni aprovechan a nadie. Se venden si hay compradores y nada más."
Veamos también qué publicaba el periódico "El Popular" de Málaga el dia 25 de Febrero de 1905:
"Nos ha visitado una comisión de vecinos de Torremolinos para manifestarnos ser cierto el deseo que se les atribuye de su agregación a nuestra ciudad. Alegan en favor de dicha pretensión que la deuda de aquel municipio es escasa, no alcanzando ni con mucho las proporciones de la de Churriana; que su administración municipal es detestable, despertando odios y rencores que hacen imposible la vida en el pueblo, y por último, que hallándose en aquel término el manantial de las aguas de Torremolinos y los terrenos y fincas colindantes, sería de gran interés para Málaga que estos pertenecieran a la jurisdicción local"

De lo leído, ya podemos extraer un hecho definitivo, y no es otro que casi 20 años antes de que se produjera la solicitud de anexión a Málaga capital, ya existía entre las gentes de Torremolinos un sentimiento enraizado de cambiar su status corporativo, un deseo evidente de abandonar las riendas del control municipal, de dejar de ser pueblo y no precisamente por su mala administración, la deuda municipal era escasa como aseguran al periodista, sino por algo que hacía imposible la vida vecinal, los odios y rencores que bullían continuamente en la sociedad civil torremolinense. Por tanto no debemos echar en saco roto este clima social tan viciado que envolvía la sociedad torremolinense en aquellos años, pues creo que será la causa principal de acontecimientos posteriores.
Inciden en esta quiebra social las informaciónes del periódico malagueño "El Regional", del Miércoles 17 de Marzo de 1920. "El Gobernador Civil recibió a última hora de la tarde un telegrama de Torremolinos, en el que el Alcalde del pueblo le pedía urgentemente el envío de fuerzas de la Guardia Civil.Desde hace tiempo, la lucha de clases en este pueblo se encuentra muy enconada, existiendo grandes diferencias entre los obreros agrícolas y sus respectivos patronos, que dan lugar con suma frecuencia a huelgas y otros pequeños conflictos. Ayer fueron detenidos dos obreros que insultaron a dos compañeros, los cuales se encontraban trabajando, sin duda contraviniendo las órdenes y los acuerdos de la sociedad. La detención produjo gran excitación en el pueblo, alterándose algo el orden, lo que determinó nuevas detenciones. Temerosas las autoridades de que durante la noche la efervescencia reinante pudiera dar lugar a sucesos violentos, acudieron al Gobernador Civil en demanda de auxilio. El señor Gil Municio inmediatamente se puso al habla con la Comandancia de la Guardia Civil, ordenando saliesen fuerzas para dicho punto"
O "El Regional" del Viernes 19 de Marzo de 1920. "En Torremolinos.La situación en este pueblo continúa igual, encontrándose muy excitados los ánimos.Ultimamente la Guardia Civil ha detenido a nueve vecinos"
Así como "El Regional" del Martes 23 de Marzo de 1920. "En Torremolinos. Según las noticias que transmiten las autoridades de Torremolinos, continúa pendiente el conflicto obrero, pero no se ha alterado la tranquilidad".

Burros y carros en el centro del pueblo. Años 20.
La propia información de prensa de aquellos dias, nos obliga a tomar en consideración un componente nuevo hasta ahora nunca utilizado para elaborar las teorías sobre el motivo de la solicitud de anexión a Málaga: la principal mano de obra en aquella epoca no era la que generaban la decena de molinos harineros que en 1923 aún seguían en actividad, en los que apenas se ocupaban el molinero y algún que otro peón, como se ha defendido para justificar los efectos perversos de la expropiación de las aguas, no, la principal mano de obra no era otra que la que se ocupaba en las numerosas fincas de caña de azúcar y otras labores diseminadas por el territorio municipal. Cientos de peones y braceros de Torremolinos, afiliados a fuertes organizaciones sindicales y sociedades de trabajadores, que se ganaban duramente el sustento por un mísero jornal en aquellas ominosas plantaciones. La expropiación de las aguas por el Ayuntamiento de Málaga, si bien iba a afectar de lleno a la industria molinera que daba ocupacion a unas decenas de molineros, ni cuantitativa ni cualitativamente podía compararse con la tragedia sobrevenida que provocaría en las muchas fincas agrarias privadas de regadío, inviables a partir de ese instante, fuente de sustento de cientos de almas de Torremolinos, que se verían abocadas a la miseria y la mendicidad. Tal vez, aquellos siete vecinos, probablemente pequeños terratenientes, miembros destacados de las fuerzas vivas de la población, en cierto modo miembros "clarividentes" de la misma, sopesando las terribles consecuencias de aquel conflicto social latente que amenazaba con llevarse por delante todo lo que se pusiera a su paso, con el alma encogida y con el miedo en el cuerpo remitieron un suplicatorio al Alcalde de Torremolinos con fecha 31 de Octubre de 1923, proponiendo convertirse en la cola de aquel león, grande y fuerte, el Ayuntamiento malacitano, esperanzados en que , como una barriada malagueña más, el Ayuntamiento se vería en la obligación de surtirles de agua y servicios básicos, evitando de este modo el peligro evidente de una más que previsible revuelta social.
"Los que suscriben, vecinos del pueblo, con el debido respeto exponen; Que en la necesidad de acudir a V.S en asunto de capitalísima importancia para el porvenir de este pueblo y sus habitantes, confiados en que, por encima de todo interés corporativo, incluso el de la propia existencia, sabrá cumplir como siempre su deber, interpretando los legitimos deseos de la mayoría de la población. No desconoce esa Corporación que en el año próximo, al finalizar el cobro del impuesto de consumos, habría necesidad de acudir como único recurso para dotar, siquiera sea imperfectamente el presupuesto municipal, al reparto general con todas las graves dificultades que significa aumentar lo que ingresan hoy, por un ya elevado reparto, los vecinos y hacendados forasteros; y no sería vaticinar la disminución de éstos, con tal agravación de impuestos, lo que extinguiría la esperanza que ahora se vislumbra de una mayor prosperidad para Torremolinos, y haría gravar sólo sobre los vecinos todas las atenciones municipales, haciéndoles imposible su desenvolvimiento. Si a esto se une la necesidad de un completo abastecimiento de aguas, amenazado ahora por las expropiaciones que tiene en tratamiento el Excmo. Ayutamiento de Málaga, se comprenderá que es cuestión esencial, de vida o muerte para Torremolinos,decidir acerca de su porvenir. Y para ello, contando con el fundamento legal de estar unido este pueblo a Málaga y su barriada de Churriana por núcleos de poblados con medios fáciles de comunicación, no hay otra solución, a juicio de los que suscriben, sino la de solicitar la anexión de Torremolinos a Málaga, con lo cual, aún con el sentimiento de la desaparición de este municipio, se salvará la futura prosperidad del pueblo. Por esas consideraciones y en la firme convicción de que el Ayuntamiento de su Presidencia habrá de llevar a efecto lo que es aspiración triste, pero necesaria de la mayoría de los vecinos, salvando con ello los intereses materiales del pueblo, a V.S Suplican se sirva adoptar el acuerdo de solicitar en legal forma la anexión de este término municipal al de Málaga. Otrosí decimos, que seguros de contar para esta petición con la mayoría de los vecinos, y al efecto de que puedan manifestar por escrito su expreso asentimiento los que tengan dicho carácter de vecinos, a V.S Suplican: se sirva ordenar la expedición de un vertificado completo del actual Padrón de Vecinos. Torremolinos, 31 de Octubre de 1923. Constan firmas de Eduardo Candela,Domingo Barrionuevo,José Marquez,Francisco Avila, Antonio Palomo,José Fernández y Eladio García".


La solicitud soslaya el latente conflicto social que impregnaba todas las capas de la sociedad torremolinense,se aduce fundamentalmente el previsible aumento de impuestos y la necesidad de abastecimiento de aguas. Pero habrá ocultas motivaciones superiores, como veremos más adelante.
Un mes y medio después, el Alcalde de Torremolinos, a la sazón Miguel Fernández Alcauza, dirige oficio al Alcalde de Málaga en los siguientes términos:
"El que suscribe, Alcalde Presidente del Ayuntamiento de Torremolinos, con el debido respeto, expone: que por acuerdo del Ayuntamiento de mi presidencia, adoptado en sesión de tres de Noviembre pasado, se solicita de V.E la agregación a su término municipal del de Torremolinos.Razones de índole legal y de mutua conveniencia abonan dicha anexión. Entre la primera se encuentra la de continuidad de ambos pueblos, de hecho unidos desde que forma parte del Ayuntamiento de Málaga la barriada de Churriana. Las numerosas edificaciones que desde antiguo existen desde esa barriada a Torremolinos, las que están ahora ejecutándose y muchas en proyecto para su inmediata realización, hacen de Torremolinos una prolongación de la ciudad, con medios fáciles de comunicación, que han de ser aumentados en fecha cercana con un tranvía electrico, proyecto de la actual Empresa de Tranvías de Málaga. Respecto de la mutua conveniencia, basta sólo enumerar un hecho: el de que en el término municipal de Torremolinos se encuentran enclavados los manantiales de ese nombre, propiedad unos de V.E y otros de particulares, ocupándose actualmente el Ayuntamiento de Málaga, con la mayoría de ellos, de resolver en definitiva su importante problema de abastecimiento de aguas potables. Las ventajas de la anexión para Torremolinos, cuyos vecinos habrían de ser considerados como de Málaga para todos los efectos, incluso para su dotación suficiente de agua, resultarían compensadas para el Ayuntamiento de esa digna ciudad, con la libertad de acción para en lo porvenir respecto de los indicados manantiales. Por dichas consideraciones y otras más que ese municipio en su elevado criterio conoce, a V.E suplica la adopción del acuerdo de solicitar en legal forma la agregación a éste término municipal del de Torremolinos, por ser de justicia y de mutua conveniencia de ambos Ayuntamientos. Otrosí digo: Que se acompañan dos certificaciones; una del acuerdo municipal de agregación, adoptado por el Ayuntamiento de Torremolinos; y otra de haber sido ella solicitada por la mayoría de los vecinos de este pueblo. Torremolinos para Málaga, a 17 de Diciembre de 1923".
A esta documentación se acompañan dos escritos del Secretario del Ayuntamiento de Torremolinos, Cristóbal Cano Rosado, uno de ellos certificando el acuerdo unánime de dicho Ayuntamiento haciendo suya la proposición y una segunda certificación en la que consta que " De los seiscientos noventa y cinco vecinos inscritos en el Padrón Municipal de este término, han solicitado cuatrocientos cuarenta y seis la agregación de este Ayuntamiento al Municipio de Málaga, cuyos vecinos representan por tanto la mayoría exigida en el Art. cuarto de la ley Municipal". Como podemos apreciar, la mayoría de vecinos de Torremolinos demandaba la anexión a Málaga, echando por tierra la teoría que defiende el libro "Independencia e Historia de Torremolinos" de titularidad municipal, que sostiene que prácticamente, los siete vecinos y el propio Ayuntamiento actuaron por su cuenta y riesgo sin consultar con la población.
La solicitud del Ayuntamiento de Torremolinos, asi como las correspondientes actuaciones del Ayuntamiento de Málaga, originan un expediente, legajo 4.756 del AMM (Archivo Municipal de Málaga), que se encuentra a disposición de todos aquellos que quieran acudir a él para seguir el proceso y las circunstancias de la anexión.
El Ayuntamiento de Málaga celebra Sesión plenaria el 28 de Diciembre de 1923 con el tema en el orden del día de la solicitud del Ayuntamiento de Torremolinos. "El Excmo. Ayuntamiento acordó en principio acceder a lo pretendido en la anterior instancia, a base de instruir el oportuno expediente y de publicar los correspondientes edictos por término de quince días, para conocer la opinión de los vecinos de esta ciudad sobre tan importante asunto, dado que la Ley Municipal exige la conformidad de la mayoría de ellos para que pueda llevarse a cabo la agregaión pretendida"
El acuerdo del consistorio malagueño se publica en el Boletín Oficial de la Provincia, el día 7 de Enero de 1924, sin que según certificación del secretario municipal se presentara reclamación alguna por parte de los vecinos de la capital.
A propuesta del Consistorio malagueño, con fecha 8 de Enero, la Delegación de Hacienda informa al mismo de las deudas que el Ayuntamiento de Torremolinos tenía contraídas con el Tesoro Público, a saber
--183.197,92 pesetas, importe del concierto celebrado en virtud del Dictamen Ley de 2 de Marzo de 1917 por descubierto hasta el 31 de Diciembre de 1916.
--69.090,94 pesetas por débitos desde 1917, desglosados del siguiente modo, a) Consumos 65.606,60 pesetas; b) Cedulas pesonas 3.311,10 pesetas; c) Tribunal Repartos 72,68 pesetas; d) Impuestos y pagos 100,56 pesetas
Resultando un importe total de 252.288,86 pesetas, que el Ayuntamiento de Málaga negoció con la Delegación de Hacienda para establecer una aplazamiento fijando cánones anuales, respuesta que paralizó el expediente hasta tanto no se recibió oficio favorable el 22 de Marzo de 1924, en este caso del Presidente del Directorio Militar que gobernaba el pais, Don Miguel Primo de Rivera, a quien dirigió solicitud de moratoria el Alcalde de Málaga don José Gálvez Ginachero apenas una semana antes, el 14 de Marzo de 1924.
Pero un hecho inquietante, que hasta ahora desconocíamos, vendrá a incorporar serias dudas sobre las reales pretensiones de los torremolinenses al solicitar su anexión a Málaga. Este elemento novedoso no es otro que la noticia que publica el Diario de Madrid, "El Sol" del dia 26 de Enero de 1924:""El capitán de Estado Mayor, Sr. Sandino, ha regresado de Torremolinos donde ha estado varios días girando una visita de inspección en el Ayuntamiento. Casi todos los asuntos de aquella Corporación se encuentran en el Juzgado"
Además de los graves conflictos sociales entre patronos y braceros que vaticinaba la expropiación de las aguas por el Ayuntamiento de Málaga y el consiguiente descenso de los ingresos en las arcas muncipales que aparentemente, harían insostenible una mínima estructura de corporación municipal como apuntan los solicitantes del escrito de solicitud de anexión, descubrimos dolorosamente un aspecto de la sociedad torremolinense que hasta ahora ignorábamos: la judicialización de la vida municipal.
¿Qué ocurría verdaderamente en la administración del Ayuntamiento de Torremolinos, para que sus asuntos se encontraran en el Juzgado? ¿Qué negras sombras se cernían sobre aquella corporación presidida por Miguel Fernández Alcauza? ¿Se silenció esta situación a propósito en las solicitudes, tanto de los vecinos, como del propio Alcalde, en aras de encontrar una salida airosa a turbios asuntos municipales? ¿Debemos dar por entendido que las autoridades municipales de Málaga conocían la panorámica judicial en que se encontraba Torremolinos? Y si era así... ¿Fue la anexión, entonces, una amigable solución, favorable para ambas partes, que sellaba un secreto pacto que buscaba enterrar oscuros tejemanejes del propio Alcalde o de los concejales del Ayuntamiento de Torremolinos?...
Nada conocemos sobre ello, hasta ahora. La apabullante realidad es que finalmente, el 12 de Junio de 1924 se reune la Comisión Permanente del Ayuntamiento de Málaga y en uno de sus puntos del orden del día establece: "La Comisión Municipal Permanente del Ayuntamiento de Málaga, se reunió en el salón de la Casa Capitular, en sesión ordinaria de primera convocatoria a las trece treinta y cinco de hoy jueves doce de junio de mil novecientos veinticuatro.Presidió el Excmo. Sr.D. José Gálvez Ginachero, Alcalde de esta ciudad, y asistieron los sres. Eduardo Heredia Guerrero, D.Joaquin Masó Roura, D. Pedro Valls Chacón, D. Mariano de Bastida y Bilbao, D. Julio Fernández Ramido, D. Plácido Gómez de Cádiz y Gómez, D. José Briales López y D. Juan Arjona Lechuga. El Sr. Presidente dijo: Que acordado en 3 del mes actual anexionar en definitiva el pueblo de Torremolinos al término municipal de esta Ciudad, se está en el caso de ejecutar el acuerdo que tiene carácter de firme. La Comisión acordó por unanimidad personarse el dia 30 del mes actual en que finaliza el año económico, a la hora que previamente se fije, en el indicado pueblo de Torremolinos, acompañada del personal que sea necesario, al objeto de llenar las formalidades legales, para que en defintiva quede ejecutado el acuerdo de anexión, comunicándose éste a los Sres. Goberndor Civil de esta provincia, delegado de Hacienda, Presidente de la Excma. Diputación Provincial y Alcalde de la referida villa".
La anexión definitiva tuvo lugar en las propias dependencias del Ayuntamiento de Torremolinos el dia 30 de Junio de 1924, a la taurina hora de las cinco de la tarde, en que se constituyó la Comisión Municipal Permanente de Málaga a cuyo frente figuraba el Alcalde Gálvez Ginachero, estando presente, como testigo del relevante acto, el Alcalde de Torremolinos Miguel Fernández Alcauza, el Gobernador Civil, el Presidente de la Diputación, el Delegado de Hacienda y el Presidente de la Junta Municipal del Censo. A la misma hora se procedió al arqueo de la caja municipal que arrojaba un saldo de 5,13 pesetas, cantidad de la que se hizo cargo el Tesorero municipal. Asimismo, el oficial del Ayuntamiento de Málaga, Juan Rosado, emite oficio sobre unas cantidades recibidas del Alcalde de Torrremolinos, en concepto de Contribución de Utilidades.
"Como Oficial 1ª del Excmo. Ayuntamiento de Málaga, comisionado para la entrega de valores y enseres de la villa del Ayuntamiento de Torremolinos con motivo de su anexión a térmno de Málaga, he recibido de don Miguel Fernández Alcauza, Alcalde dicho pueblo la cantidad de doscientas cinco pesetas sesenta y siete centimos en efectivo metálico y dos recibos del tercero y cuarto trimestre del ejercicio económico de mil novecientos veintitres-veinticuatro de la Contribución de Utilidades sobre sueldos a empleados del extingudio Ayuntamiento, que entrega como descargo de trescientas ochenta y dos pesetas ochenta y siete centimos a que ascienden los pagos hechos a dicho Alcalde para atender a la referida obligación. Málaga treinta de Junio de mil novecientos veinticuatro. Firmado:Juan Rosado"

Creo, sinceramente, que una continuada y decidida investigación sobre este tema, nos ayudará a conocer las verdaderas motivaciones que impulsaron a aquellos siete vecinos a solicitar la anexión a Málaga.